Espectacularización de los animales: ¿y tú, eres cómplice del sufrimiento animal?
- Valentina Araoz

- 20 nov 2023
- 3 Min. de lectura

Zoológicos, circos, acuarios, corridas de toros o festejos populares… ¿Qué les hacemos al resto de los animales? Así es como utilizamos a los animales a lo largo de la historia para nuestro entretenimiento.
Desde tiempos remotos el ser humano ha utilizado y maltratado al resto de los animales para divertirse y desahogar sus instintos más oscuros: los animales eran y son el instrumento con el que nuestra especie nutría y nutre sus "pasiones". Es cierto que hemos evolucionado en materia de protección animal, pero todavía queda mucho trabajo por hacer, ya que actualmente muchas personas siguen disfrutando al ver sufrir a los animales.
La vida en el zoo
En los zoológicos viven cientos de animales, lejos de su hábitat natural y encerrados en jaulas, para diversión de los humanos que les sacan fotos, les tiran comida y les hacen gestos. Esta exposición sinsentido de animales para nuestro placer les provoca un grave sufrimiento que se manifiesta en enfermedades físicas y mentales, tales como los comportamientos estereotipados.

Si bien los zoos se presentan como centros en los que se apuesta por la conservación, la investigación y la educación, lo cierto es que, tal y como han denunciado numerosas organizaciones animalistas, se mueven por el interés económico. Los sacrificios de animales sanos por falta de espacio en las instalaciones o los espectáculos con animales entrenados son una muestra de ello.
Circos y otros espectáculos
En los circos vemos a animales disfrazados, ridiculizados y transformados en “artistas” tras años de cruel adiestramiento, incluso, en algunos casos son mutilados o sedados para el show y nuestro entretenimiento.

Los animales (una larga lista que incluye elefantes, jirafas, leones, osos, tigres, hipopótamos, avestruces…) pasan la mayor parte de los días en pequeños espacios electrificados, remolques o encadenados. Además, son trasladados constantemente de un lugar a otro según el calendario del circo.
Orcas y delfines bailarines
Saltan coloridos aros, juegan con pelotas y bailan al son de la música y las palmas de los visitantes. Así es como viven cetáceos y otros animales marinos en acuarios, espacios reducidos en los que desarrollan comportamientos antinaturales o inusuales. Vendrían a ser como “circos marítimos”.

La coalición de organizaciones SOSDelfines calcula que unos 2.000 cetáceos viven en delfinarios y parques acuáticos, centros comerciales, discotecas y hoteles de unos 60 países. Principalmente se trata de delfínidos (delfines y orcas), aunque también hay focénidos (como las marsopas) y monodóntidos (como las belugas). Son animales apresados en estado salvaje, como en la polémica captura y matanza de delfines de Taiji (Japón), y que forman parte de un suculento negocio.
¿Sabíais que España es el séptimo país a nivel mundial con mayor número de delfinarios y el primero de la Unión Europea?
Las corridas de toros
Para encontrar el origen de este espectáculo TAN ESPAÑOL hay que remontarse a finales del siglo XVIII. Las corridas de toros fueron uno de los primeros eventos de masas y hoy todavía tienen lugar en nuestro país, Portugal (donde no se mata al animal en la plaza), en el
sur de Francia y en algunos países de América central y del sur.

El objetivo es matar al animal después de decorarlo con diferentes instrumentos, herirlo y torturarlo para placer del público. Los caballos son las otras víctimas de las corridas de toros, puesto que sufren grandes heridas y daños al tener que salir con los picadores (torero a caballo).
Además de las corridas de toros, existen otros festejos taurinos como los correbous, las novilladas, becerradas, o por supuesto, los Sanfermines. Este últtimo, quizás es el más popular a nivel mundial y hay mucha gente que se da cita en Pamplona solo para ser partícipe de esta salvaje tradición. Pero estos festejos mencionados, solo son algunos de un largo sin fin que no dan tregua a este animal rumiante y huidizo. Afortunadamente, el número de este tipo de espectáculos ha ido descendiendo de manera paulatina en los últimos años.
Otras fiestas bestiales
Los animales también son los protagonistas de otros festejos populares como Las Luminarias, la Romería del Rocío, el Arrastre de Bueyes, las Rapa da Bestas o las Cabalgatas de Reyes. También son explotados en apuestas deportivas, caza deportiva, carreras de galgos y perros de trineo, en la filmación de contenido audiovisual y en la industria del turismo.
Muchos animales son utilizados y maltratados en el sector turístico. Nos podemos topar con estas dolorosas prácticas durante nuestros viajes sin esperarlo e incluso ser cómplices de ellas. Fotografías con felinos, paseos a lomos de elefantes, carruajes turísticos tirados por caballos, serpientes encantadas, monos encadenados, baños con delfines, visitas a zoológicos… Todos tienen efectos negativos para la salud física y psicológica de los animales implicados, sean de la especie que sean.
Parece ser que en pleno siglo XXI no tenemos bastante con libros, series, películas, teatro y videojuegos para saciar nuestras ganas de entretenimiento.




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