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El estilo de vida vegano

  • Foto del escritor: Mar Ampuero
    Mar Ampuero
  • 21 nov 2023
  • 8 Min. de lectura

Actualizado: 22 nov 2023




En un mundo en constante evolución, donde las decisiones que tomamos impactan directamente en nuestro entorno y bienestar, el veganismo emerge como un faro de cambio, desafiando convenciones y redefiniendo nuestra relación con la alimentación y el medio ambiente. Más que simplemente una elección dietética, el veganismo se presenta como un estilo de vida consciente, comprometido con la ética animal, la sostenibilidad y la salud. Para llevar a cabo este reportaje he entrevistado a Paloma y a Silvia, dos chicas que han abrazado el veganismo. A través de sus testimonios examinaremos cómo esta decisión va más allá de la simple renuncia a productos de origen animal, convirtiéndose en una expresión evidente de valores personales y un compromiso activo hacia un futuro más sostenible.


Motivaciones para adoptar el veganismo

Los motivos por los cuales las personas se convierten al veganismo son razones éticas, medioambientales y de salud. Muchas personas lo hacen de manera gradual: comienzan reduciendo el consumo de carne y de pescado, después dejan de comer pescado, más adelante se vuelven ovolactovegetarianos, hasta que por fin dejan de comer productos de origen animal. Otros, por el contrario, toman una decisión repentina y de un día para otro dejan de consumir animales.  

Silvia nos cuenta que empezó a dejar de comer carne en 1º ESO, con doce o trece años. Ella se interesaba mucho por los programas de investigación, documentales… Empezó a informarse y a ver vídeos de mataderos o de maltrato animal. “Eran vídeos muy crudos”, confiesa. Fue en ese momento donde empezó a dejar de comer carne. Más adelante dejó de comer pescado hasta que con quince años dejó el resto de alimentos de origen animal. Paloma, en cambio, nos cuenta que tomó una decisión repentina, cuando cumplió dieciocho años se convirtió en vegana, aunque desde pequeña ha seguido una dieta casi vegetariana debido a que en su familia no es muy común comer carne. “Hay comidas, como la tortilla, en las que no son tan visibles que hay un animal. Tú ves en el plato la comida y no lo relacionas con ese ser que estuvo vivo. Yo, llegó un momento en el que ya no podía verlo así. Después de ver tantos vídeos, no podía separar el animal del alimento y no veía, ni veo, viable comérmelo”, apunta Susana. 


Impacto ético y medioambiental

El veganismo no solo se trata de la elección de alimentos; también representa un compromiso profundo con la ética animal. como por ejemplo, no comprar ni utilizar cosméticos que no sean cruelty free o veganos, no comprar ropa o zapatos que se hagan con piel de animal, etc. La industria ganadera a menudo enfrenta críticas por prácticas que van desde la cría intensiva hasta el sacrificio de animales para consumo humano. Al adoptar una dieta vegana, los individuos se posicionan en contra de estas prácticas, abogando por el respeto y la compasión hacia todos los seres vivos. La decisión de evitar productos de origen animal se traduce en un rechazo consciente de contribuir a sistemas que pueden implicar sufrimiento innecesario para los animales. Según nos cuenta Silvia, ella intenta vestir con ropa de segunda mano, comprando en aplicaciones como Vinted. Sin embargo, confiesa que muchas veces cae “en la tentación de comprar algo de fast fashion”. Y es que, el objetivo de intentar llegar a construir un mundo mejor no es llegar a la perfección y al extremismo. Cada persona, con poco que haga, por muy pequeño que sea el gesto, ya está contribuyendo a la mejora del medioambiente y luchando contra el maltrato animal. “Yo siendo vegana creo que ya estoy haciendo mucho e intento no meterme la presión de intentar ser perfecta, de restringirme tanto. Ahora intento ser más libre y no sentirme mal por comprar una camiseta o un pantalón de fast fashion, porque nadie es perfecto y lo entiendo”, expresa Silvia. 

La industria cárnica es uno de los sectores que más contribuye al cambio climático. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el sector cárnico emite más gases de efecto invernadero que todo el transporte mundial junto (14,5% del total de emisiones). Otra publicación más reciente, el Livestock and climate change de Goodland y Anhang, concluye que a nivel mundial el ganado y sus subproductos emiten el 51% del total de gases de efecto invernadero. Una nueva investigación sugiere que la dieta de los veganos genera solo un 30% del impacto ambiental que producen quienes consumen mucha carne, por lo que se trata de la forma de alimentación menos dañina para el planeta, según se detalla en una reciente publicación de la revista Nature.

La gente a menudo piensa: “¿Qué va a hacer una persona sola? Una persona no cambia el mundo”. Pero grano a grano se forma una montaña. Hay muchas maneras de contribuir para evitar el cambio climático y luchar contra el maltrato animal. Ya sea comprando ropa de segunda mano, reciclando, comprando productos sin plástico o reduciendo el consumo de carne. 


Alimentación y nutrición vegana, variabilidad en la dieta vegana

Se suele escuchar que los veganos solo comen verdura o incluso “hierba”. Pero hay un sinfín de recetas veganas exquisitas, con grandes aportes nutricionales y sanas. Existen muchas cuentas en redes sociales y blogs en Internet que enseñan recetas veganas, como por ejemplo La Gloria Vegana. “Yo me pongo a pensar y cualquier receta no vegana que alguien vaya a comer yo puedo recrearla. Puedo hacer tortilla vegana o lasaña de boloñesa vegana”, nos cuenta Silvia. También se suele decir que se necesita mucho tiempo en la cocina para llevar una dieta vegana equilibrada. Esto es, en parte, cierto. Sin embargo, ya existen hamburguesas veganas, salmón vegano, atún vegano, queso vegano, croquetas veganas, escalopes veganos…Todos estos con grandes valores proteicos. A día de hoy podemos encontrar productos veganos en casi todos los supermercados. En el artículo de nuestro medio de comunicación Ojo de Pez “¿Por qué necesitamos ingerir proteínas? Alimentos con fuente de proteína de origen vegetal” encontrarás más información sobre productos veganos ricos en proteína. 


Impacto en la salud

Se ha asociado al vegetarianismo y al veganismo con múltiples efectos benéficos para la salud: menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes mellitus tipo 2, cáncer de colon, cáncer de próstata, enfermedad del hígado graso no alcohólico, hipertensión arterial, síndrome metabólico, dislipidemia, enfermedad diverticular, artritis degenerativa y otras muchas enfermedades más. En nuestro artículo “Dieta vegana y enfermedades de gran prevalencia” detallamos esta cuestión.


El mito de la vitamina B12 

La vitamina B12 juega un papel importante en el metabolismo celular. La B12 engloba un pequeño grupo de compuestos llamados cobalaminas, importantes en la formación de los glóbulos rojos, el crecimiento saludable, el desarrollo infantil y el funcionamiento normal de los ojos, el cerebro y el sistema nervioso.

Según los estudios “Estudies on Euglena and vitamin B12” la vitamina B12 no es producida por los animales, sino por las bacterias. En el pasado se podía obtener esta vitamina del propio agua y de la tierra, de las verduras que se cultivaban, pero hoy en día debido al saneamiento de los cultivos y de los alimentos es cada vez más difícil encontrar fuente de vitamina B12. Incluso los animales de las industrias cárnicas tienen que ser suplementados, ya que tienen o pueden tener deficiencia de la misma. Se estima que la gran mayoría de los animales de granja son suplementados con B12 para así poder alcanzar los niveles adecuados para el consumo humano. Así que, como con la proteína, los animales sólo actúan como fuente intermediaria de la vitamina. En este contexto, suplementarse con la B12 es una solución a las carencias que presenta un sistema alimentario en el que los alimentos y el agua son sometidos a tantos procesos de saneamiento que pierden la mayoría de sus nutrientes esenciales. 

En una dieta vegana, las únicas fuentes fiables son los alimentos enriquecidos con este nutriente (algunas leches vegetales, algunos productos derivados de la soja…) y los suplementos de B12. La mayoría de vegetarianos y veganos, a largo plazo, pueden manifestar un déficit de esta vitamina si confían únicamente en el aporte a través de su alimentación, pudiendo no obtener la suficiente cantidad para minimizar el riesgo potencial de enfermedades cardíacas o complicaciones durante el embarazo.

Las personas vegetarianas y veganas de entre 14 y 65 años, que no estén embarazadas ni dando el pecho, tienen tres opciones para cubrir sus requerimientos:

  • Comer huevos, lácteos o alimentos fortificados que incluyan al menos 2-3,5 microgramos (mcg o µg) de B12 por ración, dos veces al día.

  • Tomar un suplemento de vitamina B12 al día que proporcione al menos 25-100 µg.

  • Tomar un suplemento semanal de B12 que proporcione al menos 2500 µg (o dos suplementos semanales de 1000 µg).


Aspectos sociales 

A pesar de que a día de hoy adoptar un estilo de vida vegano está más normalizado que antiguamente, esta ética puede afectar a las interacciones sociales, desde eventos  familiares hasta salidas con amigos. Silvia nos cuenta alguna de sus experiencias con familiares o amigos. “Yo estaba en un grupo de teatro, de hecho mi hermana y mi madre siguen, y en las comidas de teatro siempre estaba la mítica persona preguntando “¿por qué eres vegana?”. También me ocurre en comidas familiares, cuando alguien te dice: “¿pero las plantas no sufren?”, o tonterías así. Al final te acostumbras. Antes discutía e intentaba dar argumentos pero llega un punto en el que te cansas y, como no voy a cambiar su forma de pensar, le rio la gracia y sigo comiendo mi plato. Tampoco me supone mucho problema que haya personas que opinen que la dieta vegana no está bien. Yo opino distinto y ya está. No me cabreo ni me pongo a discutir como lo hacía antes”. Paloma, además, añade que “nadie te puede criticar ni puede estar mal visto que te alimentes de una forma u otra”. 

Aunque cada vez en más restaurantes y bares hay opciones veganas, aún hay sitios en los que no ofrecen opciones 100% vegetales. “Casi siempre hay opción vegana cuando voy a restaurantes, y cuando no la hay, siempre me han hecho un plato 100% vegetal con buena cara, nunca tuve ningún problema”, cuenta Silvia. “En Rianxo, de donde yo soy, cuando salgo a comer fuera me toca comer lo mítico de ensalada con patatas fritas. Entiendo que al no ser una ciudad tan grande, que vayan llegando más opciones veganas es un proceso más lento”, añade. 


Evolución de la percepción del veganismo

La percepción social del veganismo a lo largo del tiempo ha cambiado mucho. Los medios de comunicación y las redes sociales hablan de este estilo de vida con cada vez más naturalidad. Según cuenta Silvia en la entrevista, años atrás “el veganismo estaba relacionado con una parte de la sociedad preocupada con el medioambiente, con otro tipo de estética”. Paloma añade que “se vinculaba con el tema de los hippies y gente bohemia, hoy en día está más asentado como un estilo de vida y ya no hay tantos prejuicios”. 


Consejos para aquellos que están interesados en adoptar un estilo de vida vegano 

Adoptar un estilo de vida vegano puede parecer un desafío al principio, pero con información, apoyo y planificación, puede ser gratificante y enriquecedor. Leer, informarse, ver vídeos, saber cómo funciona la industria cárnica y las macrogranjas y, sobre todo, saber por qué lo haces, saber cuál es tu objetivo, ya sea por ética, por salud, por el cambio climático y el medioambiente o por otras razones.


  • Puedes planificar tus comidas diseñando un menú semanal equilibrado que incluya una variedad de alimentos ricos en nutrientes como frutas, verduras, legumbres, granos enteros, frutos secos y semillas. Esto garantizará que obtengas todos los nutrientes esenciales. “Buscar recetas y que te gusten. Si estás obligado a comer algo que no te gusta acabarás rindiéndote. Pero sobre todo es ir con calma y ver lo que te funciona mejor a tí, porque cada acción que hagas es mejor que no hacer nada”, añade Silvia. 

  • Únete a comunidades en línea y redes sociales dedicadas al veganismo. Compartir experiencias, hacer preguntas y recibir apoyo de personas que han pasado por la misma transición puede ser invaluable.

  • Asegúrate de obtener todos los nutrientes necesarios. Puede ser útil consultar a un nutricionista o utilizar aplicaciones que rastreen la ingesta nutricional para garantizar un equilibrio adecuado.

  • Investiga restaurantes locales que ofrezcan opciones veganas o que estén dispuestos a adaptar sus platos. Explorar nuevas opciones gastronómicas puede hacer que la transición sea más emocionante.

  • Por último, sé paciente contigo mismo y reconoce que la transición puede llevar tiempo. Si cometes errores o encuentras desafíos, no te desanimes. Aprende de la experiencia y ajusta tu enfoque según sea necesario.




 
 
 

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